Chatbot para hoteles y restaurantes: responde en el idioma del cliente y toma reservas
↑ Parte de chatbot para tu página web
En resumen: un asistente en la web de tu alojamiento o restaurante que responde a las preguntas de siempre — horarios, aparcamiento, si admitís perros, hora de entrada, menú, si hay mesa el sábado — en el idioma en que le escriban, más de 40, y las 24 horas. Puede además tomar reservas sobre los recursos que tú definas (mesas, tipos de habitación, tours, traslados), con comprobación del hueco en el momento de confirmar. Y responde lo mismo en Messenger, Instagram Direct y Telegram (desde el plan Base), con una sola base de conocimiento. Desde 39 €/mes; el plan gratuito, 0 € y sin tarjeta.
→ Empieza gratis — sin tarjeta
El problema, tal como se ve desde recepción
En un alojamiento español medio, la misma tarde entran preguntas en cuatro idiomas: un francés que pregunta por el parking, un alemán por la hora de salida, un inglés por si hay cocina abierta a las once, y un español que quiere mesa para ocho. Ninguna de esas preguntas es difícil. Todas están respondidas en la web. Y todas acaban en el móvil de alguien.
En temporada alta el problema no es la dificultad: es el volumen y el horario. Y el personal es estacional, así que quien responde en agosto no es quien aprendió el procedimiento en mayo.
Qué hace el bot aquí, en concreto
Responde con el contenido de tu web. Horarios, ubicación, aparcamiento, política de mascotas, hora de entrada y salida, si hay cunas, si el menú tiene opciones sin gluten. Si algo no está publicado, lo dice — no promete una cuna que no tienes.
En el idioma del huésped. Escribe en alemán, responde en alemán. Aunque tu web esté solo en español y en inglés. Sin montar un bot por idioma ni traducir la web entera.
Toma reservas (desde el plan Base, 39 €/mes). Tú defines los recursos: mesas de dos, mesas de seis, tipo de habitación, salida de buceo de las 10:00, traslado al aeropuerto. El bot muestra la disponibilidad de esos recursos y confirma. La franja horaria se calcula en la zona horaria de tu negocio, no en la del visitante — un cliente que pregunta desde México a medianoche ve tu calendario, no el suyo.
Sin dobles reservas. La disponibilidad se comprueba otra vez en el momento de confirmar: si alguien ocupó ese hueco entre que se abrió el formulario y se pulsó el botón, el bot lo dice y ofrece otro. La disponibilidad se lleva por recurso, así que una mesa reservada no bloquea la sala entera ni la salida del barco.
Avisa a las dos partes. Una reserva envía un email al negocio y otro al cliente, este último en el idioma del widget y con responder apuntando a tu dirección, no a la nuestra: la cita es contigo.
Se conecta con tu agenda (desde el plan Base): Google Calendar, o Cal.com si ya trabajas con él. Las reservas aparecen donde ya miras. Ojo: los eventos que añades a mano en el calendario no bloquean huecos — el bot solo cuenta las reservas que ha creado él. Un cierre por descanso o una mesa apalabrada por teléfono se marcan como tiempo bloqueado en el panel de BotChata.
Y pasa a una persona cuando toca (desde el plan Business, 119 €/mes): el bot avisa a tu equipo por Telegram y alguien continúa la conversación con todo el historial delante. Si esa conversación se queda 30 minutos en silencio, el bot la retoma en vez de dejarla muerta.
Takeaway: el valor no está en «tener un chat». Está en que las diez preguntas de siempre dejen de interrumpir a la persona que está atendiendo a alguien que ya está en el mostrador.
Lo que este bot no hace
Esto es lo primero que hay que leer si llevas un hotel:
- No se conecta a tu PMS. No conoce la disponibilidad real de habitaciones de tu channel manager ni sus tarifas. Las reservas funcionan sobre recursos que tú defines. Si vendes habitaciones con inventario y tarifas dinámicas, eso sigue en tu PMS y no lo tocamos.
- WhatsApp: no. Hoy no está disponible y no prometemos fecha. En hostelería española esto pesa, y por eso lo decimos arriba y no en la letra pequeña. Los canales que sí atiende el mismo agente: la web, Messenger, Instagram Direct y Telegram (los mensajeros, desde Base).
- No cobra. No hay pasarela de pago en el chat: puede tomar la reserva, no el depósito.
- No gestiona overbooking, ni cancelaciones con penalización, ni tarifas por temporada. Toma reservas simples sobre huecos definidos.
- No envía recordatorios de la reserva. El cliente recibe el email de confirmación; el recordatorio del día anterior, si lo quieres, sigue siendo cosa tuya.
- Kit Digital: no. BotChata no es agente digitalizador adherido.
- No aprende solo. Recoge las preguntas reales de los huéspedes y te las propone; tú apruebas cuáles pasan a ser respuestas oficiales.
Una limitación dicha a tiempo vende mejor que una promesa que el huésped desmonta en la primera pregunta.
Cómo se pone en marcha (una tarde tranquila)
- Crea el agente e indexa la web del alojamiento o del restaurante: en el panel, «Añadir sitio» → «Crear e iniciar la indexación». 1–3 minutos para una web normal.
- Prueba con las preguntas de verdad. Coge las diez últimas del correo o del móvil y hazlas en el chat de prueba del Resumen. Las que falle señalan, casi siempre, información que no está publicada: publícala y reindexa. Esa media hora es la que más rendimiento da de todo el proceso.
- Define los recursos de reserva si vas a usarlos: mesas, turnos, tipos de habitación, actividades, con su disponibilidad.
- Pega el script en tu web — WordPress, Wix, Squarespace o una web a medida: es una línea antes de
</body>. - Conecta Google Calendar si quieres ver las reservas donde ya miras.
Restaurantes: lo que cambia respecto a un hotel
- Las preguntas se concentran en menú, alérgenos, horario de cocina, terraza, si se puede ir con niños o con perro. Todo eso vive en la web y casi nunca se lee.
- El menú del día en imagen es el error clásico: si lo publicas como foto, el bot no lo lee, y tampoco Google. Publícalo también en texto.
- La reserva es por turno y tamaño de mesa, no por habitación: los recursos se definen igual.
- Buena parte de las preguntas llega fuera del horario de sala, justo cuando nadie puede mirar el móvil.
Aviso de IA: relevante en turismo más que en otros sectores
Desde el 2 de agosto de 2026 se aplica el artículo 50 del Reglamento europeo de IA: el visitante tiene que saber que habla con una máquina.
El widget muestra «Asistente IA» en la cabecera, en todos los planes, y esa etiqueta no se puede desactivar. En hostelería, además, es sencillamente buena práctica: un huésped que cree estar hablando con recepción y descubre que no, se enfada por el engaño, no por el bot.
Esto describe el comportamiento del producto, no es asesoramiento jurídico.
Precios
| Plan | Precio | Lo relevante aquí |
|---|---|---|
| Gratis | 0 € para siempre | responder preguntas; 100 mensajes/mes, sin tarjeta |
| Base | 39 €/mes | reservas + Google Calendar, Messenger, Instagram Direct y Telegram como canales, 2 000 mensajes |
| Business | 119 €/mes | paso a una persona por Telegram, todas las integraciones, analítica, 8 000 mensajes |
| Premium | 299 €/mes | 5 agentes (varios establecimientos), 20 000 mensajes, API |
Precio fijo por plan: sin cargo por conversación ni por crédito. Hay un límite de mensajes al mes, y lo decimos porque es verdad. La cuenta completa, frente al coste de una persona, está en cuánto cuesta un chatbot.